Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
A ave de paso, cañazo.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
A tres de pelea, enséñales la suela.
La voz del asno no pasa del tejado.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Si voy, con lo que te doy.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Berzas en enero, saben como carnero.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Aguas de Abril, vengan mil.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Amante atrevido, de la amada más querido.
El buen vecino, arregla el camino.