Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Amigo y vino deben de ser añejos.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El más avisado cae.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Una rata dentro de una tinaja.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Burro cargado, busca camino.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
La costumbre vence a la ley.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Dos fuentes, dos ríos.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.