Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
A hijo malo, pan y palo.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
El pleito claro no necesita abogado.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Buen podador, buen viñador.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Quien busca, halla.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Probando es como se guisa.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Boca con duelo, no dice bueno.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Cuando el río suena es porque piedras trae
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Lo que se hace de noche sale de día.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Hacerlo mal y excusarlo peor.