Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Gana poco, pero gana siempre.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
El que no te conozca, que te compre.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La barca pasa, pero el río queda.
Genio y figura hasta la sepultura.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
El que mucho come, poco adelgaza.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Hacerse de la vista gorda.
Tierra por medio, para poner remedio.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Para poca salud, más vale morirse.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Hasta la salud necesita descanso.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
A mala cama, buen sueño.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Una y no más Santo Tomás.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Mala cuña es la de la propia madera.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
No hay como la casa de uno
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.