El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
La tierra será como sean los hombres.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
No seas amigo de los necios.
Alabar y callar para medrar.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El hablar bien, poco cuesta.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Favor publicado, favor deshonrado.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Nada es barato sin una razón.
Mucho preito hace mendigo.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Confesión obligada, no vale nada.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
La sed por el oro, socava el decoro.
Claridad, y no en el caldo.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Cambiar de opinión es de sabios.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Gloria mundana es gloria vana.
Si quieres vencer, aprende a padecer.