Arco en el cielo, agua en el suelo.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Mujer Besada mujer ganada.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
De puta a puta, taconazo.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Los cementerios están llenos de valientes.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
El cornudo es el último que lo sabe.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Amor no sufre ausencia.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El necio o no se casa o se casa mal.
El buen vinagre del buen vino sale.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Nadie envejece a la mesa.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Cada villa, su maravilla.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
De buena harina, buena masa.
Quien en ti se fía, no le engañes.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Llegaste como caído del cielo.