Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Más puede diligencia que ciencia.
No caben dos pies en un zapato.
El harto no se acuerda del ayuno.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
El amor verdadero entra por el agujero.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
El amor es el premio del amor
El alma está no donde vive sino donde ama.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Una buena mañana hace buena la jornada.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Las espinacas son la escoba del estómago.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
A la vejez, dinero y mujer.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio