Amor hace la llaga, y él, la sana.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Lo que no mata engorda.
Hacer la plancha.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Ayatola no me toques la pirola.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El enamorado es el camarada del alma.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Alforjas llenas quitan las penas.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Hambre larga, no repara en salsas.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
El vino, de la verdad es amigo.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Al engaño, con engaño.
La mula y la mujer son malos de conocer.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
No dar ni recibir, sin escribir.
El amor no quiere consejo.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Nacer de pie.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.