¡Llueve sopa y yo con tenedor!
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Sal no se cuenta con que es salado.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Todo mi gozo en un pozo.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El buen vino, de sí propio es padrino.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Atáscate, que hay lodo.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Lo raro es caro.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Dar con la puerta en la cara.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Carne puta no envejece.
Cada uno se rasca donde le pica.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
En puerta y en puente nadie se siente.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Tiene más dientes que una pelea de perros
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Chancho limpio nunca engorda.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Viejo es Pedro para cabrero.
Cada cosa nace para su semejante.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Mano que te da de comer no has de morder.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Serio como perro en bote.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Al potro que le alabe otro.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías