Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Antes es Dios que los santos.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El hambre es la buena, no la comida.
Apaga la luz, Mañosón!
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Hasta el final nadie es dichoso.
No hay viejo sin dolor.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Hablar con lengua de plata.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La oportunidad se escapa por los pelos.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
No hay pero que valga.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
La fantasía es la loca de la casa
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Dios habla una lengua extranjera.