Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
A amante que no es osado, dale de lado.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Para muestra basta un botón.
Más perdido que un moco en una oreja.
Ser más bueno que el pan.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El que se apura, poco dura.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Después de la risa viene el llanto.
Donde no hay harina todo es mohína.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
El que debe y paga, descansa.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Cada mochuelo, a su olivo.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
A manos frías, corazón ardiente.
A buen capellán, mejor sacristán.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
La venganza es un plato para tomar frío.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.