Bofetón amagado, nunca bien dado.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
A barriga llena, corazón contento.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Bien ama quien nunca olvida.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
A quien dan, no escoge.
No todo lo que pendula cae
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Ni lava ni presta la batea.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
El corazón es un guía que los pies siguen
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Donde se pace, que no donde se nace.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Dame gordura, darte he hermosura.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.