En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Dar al olvido.
Lo dicho, dicho está.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Quien bien quiere, tarde olvida.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Pobreza no es vileza.
El que madruga, es sereno.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
En casa de los tíos ella es la tía.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Maña y saber, para todo es menester.
Culo veo, culo quiero.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Buena burra hemos comprado.
La medicina cura, la naturaleza sana.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Donde humo sale, fuego hay.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
A cada santo su vela
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.