Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Las cosas importantes quedan en el cajón.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Por las vísperas se conocen los santos.
Juramento, juro y miento.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Depende de cómo caigan las cartas
Qué bueno era Dios para labrador.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Faldas largas, algo ocultan.
Pecado callado, medio perdonado.
En vender y comprar, no hay amistad.
Meterse en la boca del lobo.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Mañana será otro día.
De boca para fuera.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Más vale loco que necio.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Rana en el fondo del pozo.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
El amor enseña a los asnos a bailar
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Buena mula, mala bestia.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Por la peana se adora al santo.