El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
A buen sueño, no hay cama dura.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
La agonía es larga pero la muerte es segura.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
El que poco tiene a poco aspira.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
El que debe y paga, descansa.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Ama, perdona y olvida.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Boca abierta, dientes de oro.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
El interés es más fuerte que el amor.
La verdad sale en boca de los niños.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Hermanos hay tanto por hacer!
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Con buenos modos se consigue todo
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Acabada la misa, se parten las obladas.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Brilla por su ausencia.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Dar con la puerta en la cara.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
No se manda al corazón