Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
De padres bocois hijos cubetas.
Abril frío, poco pan y poco vino.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El hablar es plata y el callar es oro.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
Quien bien ata, bien desata.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
La cabra siempre tira al monte.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Del monte sale, con que se arde.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Hacerse de la vista gorda.
Cuando canta la rana, buena semana.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Borracho que come miel, pobre de él!
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
El amor es de hermano y no de señor.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.