Sol puesto, obrero suelto.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
No hay peor tienda que la vacía.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
La ventura es paño que poco dura.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Al hambre no hay pan negro.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
A bestia loca, recuero modorro.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Le sacan punta a una bola de billar.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Carne de cochino, pide vino.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Tal padre, tal hijo.
Casa nueva, no habites en ella.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Cuenta y razón conserva amistad.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Van al mismo mazo.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
A cada cabeza, su seso.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
A gran subida, gran caída.
Los extremos nunca son buenos.