Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Casa de Dios, casa de tos.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
A cada cosa le llega su tiempo.
El que no ayuda, estorba.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Bien o mal, casado nos han.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
La condición hace al ladrón.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
No se manda al corazón
Más feliz que marica con dos culos.
Quien más tiene, menos suelta.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Con putas y bretones pocas razones.
A falta de pan, buenas son tortas.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Escritura es buena memoria.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Caridad contra caridad no es caridad.
Consejos vendo y para mí no tengo.
A mal de muchos, remedio de pocos.
La fama propia depende de la ajena.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Dar una de cal y otra de arena.
Viento del solano, agua en la mano.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.