La virtud loada, crece.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Lo barato cuesta caro
Boda sin borracho tenla a milagro.
El trabajo ennoblece.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Decir refranes es decir verdades.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
El papel que se rompa él.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
El llanto alivia el quebranto.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Feria de loco es el mundo todo.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Al loco y al aire, darles calle.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Quien más tiene, más quiere.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
La buena hija dos veces viene a casa.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.