Bota vacía la sed no quita.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Pájaro que huye, no hace daño.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Después de la tempestad, viene la calma.
Cuando el pobre lava, llueve.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
De mi maíz ni un grano.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Nunca te duermas en los laureles.
Las palabras se las lleva el viento.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Quien solo vive, solo muere.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El que poco tiene a poco aspira.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Despacio, que llevo prisa.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Algo es algo, menos es nada.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
La muerte regalos no prende.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Más vale estar pelada que amortajada.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Quien se casa, mal lo pasa.