No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Hasta el final nadie es dichoso.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Hacer oídos de mercader.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
El perezoso siempre es menesteroso.
Cara de beato y uñas de gato.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Julio, siega y pon tres cubos.
El necio o no se casa o se casa mal.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Hombres de noche, muñecos de día.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Aun el león se defiende de las moscas.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Que chulo tu chucho colocho
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Es ley la que quiere el rey.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
A poco pan, tomar primero.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Real que guarda ciento, es buen real.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Bota vacía la sed no quita.