Hierba mala nunca muere.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Santo Tomé, ver y creer.
Para el solano, agua en mano.
Si hay miseria, que no se note
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Diligencia vale más que ciencia.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
La venganza es un plato para tomar frío.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Lo de balde es caro.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
A persona lisonjera no le des oreja.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
La edad de oro nunca es la presente.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El hombre honrado a las diez acostado.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Vale más saber que tener.
El que hace la ley, hace la trampa.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Leer entre renglones.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Donde hay carne, hay hermosura.