La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Saber es poder.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Mejor prevenir que lamentar.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Del mal, el menos.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Cuando tu ibas, yo venia.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Faldas largas, algo ocultan.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
La prisa es la madre de la imperfección.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Del lunes la luna es buena.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Más vale odiado que olvidado.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Nunca te apures para que dures.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.