La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Lo que se hace de noche sale de día.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
La monotonía genera aburrimiento
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Si un árbol cae, plantas otro.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Por la plata baila el mono.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Llenar el tarro.
Buena estatura es media hermosura.
Nadie se meta donde no le llaman.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Casa hecha, sepultura abierta.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Abre la boca que te va la sopa.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Donde hay gana, hay maña.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Cada gorrión tiene su corazón.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Empieza la tarea y luego termínala.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.