Meterse en la boca del lobo.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
El que tiene buba, ése la estruja.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Más se junta pidiendo que dando.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
El casado por amor vive vida con dolor.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Hijo casado, vecino airado.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
No hay pero que valga.
Un ruin ido, otro venido.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
La vida es así, y el día es hoy.
Para buena vida, orden y medida.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Detrás de los picos van los chicos.
Le dan la mano y se toma el pie.
El pescador de caña, más come que gana.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
El dinero no compra la felicidad.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Codicia mala, el saco rompe.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Eso es harina de otro costal.
De ausente a muerto, no va un dedo.
El amor y los celos son compañeros.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.