A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
La fantasía es el reposo del alma
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
A falta de manos, buenos son los pies.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
A la vejez, dinero y mujer.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
En todas partes tiene la semana su martes.
Hay que poner tierra de por medio.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Mucho ruido y pozas nueces.
Al son que me tocan bailo.
Yernos y nueras, en las afueras.
Al hombre de rejo, vino recio.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Viento del solano, agua en la mano.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
El ingenio obvia dificultades,.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
El toro y el melón, como salen, son.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Tras el buen comer, ajo.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
El peor de los males es tratar con animales.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Más vale oler a asno que a muerto.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Justicia y no por mi casa.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Hacer de un camino, dos mandados.