El buen vecino, arregla el camino.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Cada día, su pesar y su alegría.
Entre salud y dinero, salud primero.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Escribir despacio y con buena letra.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El Juez, derecho como la viga del techo.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Más caro es lo dado que lo comprado.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Difama, que algo queda.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Obra bien empezada, medio acabada.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
La mujer en la cocina es una mina.
El que persevera triunfa.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
A Dios, llamaron tú.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Gusta más la preparación que la función.
En Agosto trilla el perezoso.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
A chico santo, gran vigilia.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
A confesión de parte relevo de prueba.
Saber dónde aprieta el zapato.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Hacienda de pluma, poco dura.