Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Callen barbas y hablen cartas.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
No lo hurta, lo hereda.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Padres viejos, hijos huérfanos.
La guerra y riesgos masivos, tiene también incentivos.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Se dice el milagro pero no el santo.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Del ahogado, el sombrero.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Según es el pájaro así es el nido.
Firma papel y te encadenarás a él.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Gallina que canta, de poner viene.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Los hombres son mejores que su teología