Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A más vivir, más sufrir.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Casa de concejo, pajar de viejo.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Sin harina no se camina.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Jugar y pasear solo por recrear.
Si eres oveja, te comen los lobos.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Pasión tapa los ojos a la razón.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
La casa caída, el corral agrandado.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Febrerillo, mes loquillo.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Más vale callar que con borrico hablar.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
A la mujer brava, la soga larga.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Los vicios no necesitan maestro.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
En el refugio del otro vive cada uno
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.