A largos días, largos trabajos.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Año de neblinas, año de harinas.
A su tiempo maduran las brevas.
Año lluvioso, échate de codo.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Enero, buen mes para el carbonero.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Dios, si da nieve, también da lana.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Día vivido, día perdido.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
A su tiempo se cogen las uvas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Ocio, ni para descansar.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
La tierra será como sean los hombres.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Agua tardera, agua maicera.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.