Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Echarle mucha crema a sus tacos
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Daño merecido, no agravia.
El solo querer es medio poder.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Remendar y dar a putas.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Quien se excusa se acusa.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Le dijo la sartén al cazo.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
A mala leña un buen brazado.
A otro perro con ese hueso.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Alma sin amor, flor sin olor.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Lo bello es difícil.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Tal vendrá que tal te quiera.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Salga pez o salga rana, a la capacha.