Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
El vino, de la verdad es amigo.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Perro que ladra, guarda la casa.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
A buey viejo, no se le saca paso.
Me lo contó un pajarito
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El corazón del justo, piensa para responder.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Es de bien nacido ser agradecido
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Un hombre puede lo que sabe
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El hombre es para el hombre un espejo.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Acabada la misa, se parten las obladas.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
El pan con hartura y el vino con mesura.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Unos mueren para que otros hereden.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.