Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
A mucho amor, mucho perdón.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Campo bien regado, campo preñado.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La obligación es primero que la devoción.
A quien presta nada le resta.
Casa ordenada, casa salvada.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Justo peca en arca abierta.
A quien mucho tiene, más le viene.
Calvo vendrá que calvo me hará.
En el pecado se lleva la penitencia.
El que se brinda se sobra.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Pastelero a tus pasteles.
El primer automóvil es como el primer hijo.
Los casados, casa quieren.
El llanto sobre el difunto.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Los vicios no necesitan maestro.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
A la prima, se le arrima.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
No todos los que van a la iglesia son santos
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Los mejores consejos, en los más viejos.