A la hija, tápala la rendija.
Te has puesto como un choto con dos madres.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Hombre amañado, para todo es apañado.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Un amigo vale cien parientes
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Componte para el marido y no para el amigo.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Para sabio Salomón.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Hacerle a uno la pascua.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A chico pié, gran zapato.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Dios sabe lo que hace.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
No hay tu tía.
El joven armado y el viejo arrugado.