Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Jugarse hasta la camisa.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Justo peca en arca abierta.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
La hacienda, el dueño la atienda.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
La mala paga , aunque sea en paja.
La mejor bellota es para el peor marrano.
La mejor lotería, es una buena economía.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
La sangre del pobre el rico se la come.
Las cadenas de oro son más fuertes que las cadenas de hierro.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
La sed por el oro, socava el decoro.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
La vaca puede ser negra, pero la leche sale blanca.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Limosno con escopeta no logra mucha peseta.
Lo barato es caro y lo caro es barato.