Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Agua caliente, salud para el vientre.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Nadie se ha pelado por pedir.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
El dinero diario, es necesario.
Una deuda, veinte engendra.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
La ambición mató al ratón.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Al pan pan y al vino vino.
No jales que descobijas.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
La distancia hace a las montañas más azules.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Mano de santo cura como por encanto.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Fía mucho, más no a muchos.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Contigo me entierren, que me entiendes.
¿Mirón y errarla?.
A la de tres va la vencida.