Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Del viejo el consejo.
A la vejez, viruelas.
Al amigo con su vicio.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Ningún rencor es bueno.
No hay nada más caro que lo regalado.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Buena es la linde entre hermanos.
Tras el buen comer, ajo.
De una espina, nace una rosa.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
El que se brinda se sobra.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
El que no te conozca, que te compre.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Dar en el clavo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
La vida es un deber a cumplir
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
El agua para un susto y el vino para un gusto.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Casado, pero no capado.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.