Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Mal reposa la vida dudosa.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
El uno por el otro la casa sin barrer.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Jugar la vida al tablero.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Entre salud y dinero, salud primero.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Todo lo que no es dado es perdido
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
A confite de monja pan de azúcar.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Para todo perdido, algo agarrado.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Pensando en pajarito preña'o
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.