La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Agua vertida, mujer parida.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Por pedir, nada se pierde.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Caro compró el que rogó.
El buen mosto sale al rostro.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Llegar a punto de caramelo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Dichosos los ojos que te ven.
El tiempo es el mejor consejero
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.