La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
De petaca ajena, la mano se llena.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
A Dios, llamaron tú.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Lo imposible, en vano se pide.
Todo el mundo nace poeta.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Más querría servir que recibir.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Dios es la medida de todas las cosas.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Paciencia y barajar.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
El vino con el amigo.
Aquí paz y en el cielo gloria.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Dar al olvido.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
La mentira busca el rincón.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide