A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
A Dios, nada se le oculta.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Nada tiene al que nada le basta.
Vale más tener que no desear.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
La vida no es senda de rosas.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
La oración de los rectos en su gozo.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
La vida da muchas vueltas.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
El tiempo todo lo amansa.
Esposa prudente es don de Dios.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El ceremonial es el humo de la amistad
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Marido celoso, viejo mañoso.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.