Hombre chico, pensamientos grandes.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
La casa esta donde el corazón.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El interés tiene pies y yo también.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Los casados, casa quieren.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Hacer de tripas corazón.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
La muerte todo lo ataja.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El corazón no habla, pero adivina.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Ama como el lobo ama a la oveja
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
La ocasión es la madre de la tentación.
La bondad, quien la tiene la da.
Para aprender, lo principal es querer.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Alegría, belleza cría.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Casarás y amansarás.
Querer sanar es media salud.