A grandes cautelas, otras mayores.
Amigo viejo y casa nueva
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Barba bien bañada, medio rapada.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
El interés tiene patas.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Dame gordura, darte he hermosura.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Amigo lejos, amigo muerto.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Las penas con pan son buenas.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
En vender y comprar, no hay amistad.
Pan a hartura y vino a mesura.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Cojo con miedo, corre ligero.
A quien presta nada le resta.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Bien ora quien bien obra.
Hacer una cosa en un avemaría.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Mano lavada, salud bien guardada.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
La ocasión es la madre de la tentación.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Lento pero seguro.
La muerte en la patria es agradable.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
El mundo es de los audaces.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Más vale bueno que mucho.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Foso y vallado, buen cercado.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.