La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Los compañeros de cama se escogen de día
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Adonde no te llaman, no vayas.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.