En bote pequeño la buena mermelada.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
De todas maneras, aguaderas.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Mucho ayuda el que no estorba.
La barca pasa, pero el río queda.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
A gran culpa, suave comprensión.
Mal reposa la vida dudosa.
Palabra de cortesano, humo vano.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
En el medio está la virtud.
Más vale tarde que nunca.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
A los audaces la fortuna les ayuda.
El buen vino resucita al peregrino.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
De la vista nace el amor.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
La confianza mató a su amo.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
La democracia también genera hombres deshonestos
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
A mala suerte, envidia fuerte.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
El vino no tiene vergüenza.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Al desdén con el desdén.