Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Real que guarda ciento, es buen real.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Querer sanar es media salud.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Los cementerios están llenos de valientes.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Son cucarachas del mismo concolo.
A mala venta, mala cuenta.
La ventura es paño que poco dura.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Noche toledana. (Irse de farra).
Estar en tres y dos.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
A burro muerto, la cebada al rabo.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Amor comprado, dale por vendido.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Ajo dulce no hay.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Manda, manda, Pedro y anda.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Refranes viejos son verdaderos.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Vida bien concertada, vida holgada.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Al pino por donde vino.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.