Por do salta la cabra salta la que mama.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Ni lava ni presta la batea.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Viejo es Pedro para cabrero.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Quien no se arriesga no cruza el río
Mano de santo cura como por encanto.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Soltero maduro, maricón seguro.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Hijos casados, trabajo doble.
Ese huevito quiere sal
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Por la peana se adora al santo.
Dar limosna no aligera la bolsa
Madre solo hay una, y padres muchos...
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Juan Segura vivió mucho años
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
A Seguro se lo llevaron preso
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
¿Usted qué come que adivina?
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
En el camino se enderezan las cargas.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Obremos a no ver, dineros a perder.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
A la vejez aladares de pez.
Saliste de Guatemala y te metiste en Guatepeor.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.