El que nada debe nada teme.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Las novedades son la sal de la vida.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
No hay que llevar cocos al puerto.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Se quedó a vestir santos.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Hijos y mujer añaden menester.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Buen corazón quebranta mala ventura.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Cada cual a lo suyo.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Odia el pecado y compadece al pecador.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
A ave de paso, cañazo.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Por do salta la cabra salta la que mama.