Confía en lo que ves
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Taberna sin gente, poco vende.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Por el becerro se amansa la vaca
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Salud y pesetas salud completa.
Cada uno en su casa es rey.
A cada cañada le llega su añada.
La buena ropa abre todas las puertas.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Amor de lejos, felices los cuatro
Bien casada, o bien quedada.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Casa y potro, que lo haga otro.
A caballo comedor, cabestro corto.
Ir a amarrar el zorro.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Desbarata hasta un balín.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Ajo dulce ni leño sin humo.
El casado casa quiere.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Una y no más Santo Tomás.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Bestia alegre, echada pace.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
La buena vaina no hace buena la espada.
Amor breve, suspiros largos
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.