A cazuela chica, cucharadica.
Fraile convidado echa el paso largo.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Donde ajos ha, vino habrá.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
El fraile, la horca en el aire.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Chico pueblo, grande infierno.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
Hay que tomar el toro por las astas.
La iglesia a diez pasos y a doscientos la taberna, más cerca está la taberna que la iglesia.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Hacienda de pluma, poco dura.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Boca ancha, corazón estrecho.
La calle es camino de todas partes.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
A buen capellán, mejor sacristán.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Quien ríe y canta su mal espanta
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Ganado suelto bien retoza.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Tabernero que bebe, termina donde no debe.